Por: Jaime Zaplana. Responsable Área Fiscal GB Consultores

Ya es un hecho la modificación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones prometida por el actual gobierno de la Generalitat Valenciana, que ya se recogía en un Anteproyecto (resumido en un post anterior).

El pasado 23 de noviembre se publicaba en el DOGV, la Ley 6/2023, de 22 de noviembre, de la Generalitat, de modificación de la Ley 13/1997, de 23 de diciembre, por la que se regula el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y restantes tributos cedidos, por lo que se refiere al Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Dicha Ley replica lo que el Anteproyecto ya adelantaba, afectando a todo Hecho Imponible del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones que haya tenido lugar a partir del pasado 28 de mayo de 2023 (fecha de las últimas elecciones autonómicas).

Concretamente, se establece:

1.- Respecto a la reducción en transmisiones intervivos: Se mantiene la reducción por parentesco de 100.000 euros (8.000 euros más por cada año de menos de 21 que tenga el donatario) en los siguientes casos:

  • de padres a hijos
  • de abuelos a nietos eliminándose, para este caso, que el progenitor (hijo del donante) hubiera fallecido.
  • La reducción pasará a ser de 240.000 euros en las adquisiciones por personas con discapacidad física o sensorial, con un grado de discapacidad igual o superior al 65 por ciento, y con discapacidad psíquica, con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento.
  • Y será de 120.000 euros cuando la adquisición se efectúe por personas con discapacidad física o sensorial, con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento, que sean el cónyuge, padres, adoptantes, hijos o adoptados del donante. Igual reducción, con los mismos requisitos de discapacidad, resultará aplicable a los nietos y a los abuelos (se elimina el requisito de que el hijo o padre del donante, según el caso, hubiera fallecido).

 Por tanto, se consuma la eliminación del requisito relativo a que el patrimonio preexistente del donatario no supere los 600.000 euros.

2.- Se Introduce definitivamente una bonificación del 99% de la cuota en los siguientes casos:

  • Adquisiciones mortis causa de descendientes y adoptados, cónyuges, ascendientes y adoptantes
  • Las adquisiciones inter vivos efectuadas por el cónyuge, padres, adoptantes, hijos o adoptados del donante. Igual bonificación resultará aplicable a los nietos y a los abuelos.
  • Las adquisiciones mortis causa e inter vivos realizadas por personas con discapacidad física o sensorial con un grado de discapacidad igual o superior al 65 por ciento o por personas con discapacidad psíquica con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento (a diferencia del “a” y “b” anterior, en este caso, no es necesario el parentesco).

3.- Se mantiene, respecto a la anterior redacción de la norma, el requisito de formalizarse este tipo de transmisiones en documento público dentro del plazo de liquidación y, tratándose de metálico, la justificación de su origen por parte del donante y la forma en que se ha entregado al donatario.

Conclusión

En resumen, y como hecho destacable, desaparece la carga tributaria derivada, hasta la fecha, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en los Hechos Imponibles más habituales, manteniéndose los requisitos formales (documento público, presentación del modelo de liquidación pese a no resultar importe alguno a ingresar, …)

Por último, no debemos olvidar que, pese a la ya confirmada rebaja impositiva descrita, existen otros conceptos tributarios que, según el bien transmitido, pueden suponer un alto coste fiscal y que no se ven afectados por la citada modificación; véase, el IRPF del donante cuando el bien transmitido no sea metálico (participaciones empresa familiar, inmuebles, …), o la plusvalía municipal cuando se trate de la donación o herencia de un inmueble de naturaleza urbana…

Por tanto, seguirá siendo imprescindible seguir analizando detenidamente toda intención o previsión de movimiento patrimonial derivado de una transmisión lucrativa, a la que afecte la normativa autonómica valenciana, para concretar el coste fiscal que pudiera tener, no ya por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones sino por otros conceptos tributarios que pudieran intervenir.


Foto: Generalitat Valenciana
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