Jorge González. Departamento Financiero y de Gestión Empresarial GB Consultores

La tesorería es uno de los pilares fundamentales en la gestión financiera de una empresa. Se encarga de administrar los flujos de efectivo, garantizar el cumplimiento de obligaciones financieras y optimizar los recursos disponibles. En este contexto, la estrategia de tesorería cero emerge como una metodología que busca maximizar la eficiencia en la gestión de liquidez.

¿Qué es la tesorería cero?

En términos sencillos, la tesorería cero implica mantener un saldo bancario próximo a cero en las cuentas de la empresa. Esto significa que se evitan saldos ociosos y se cumplen rigurosamente los compromisos de pago y cobro.

La tesorería cero se centra en el flujo de caja, asegurando que los recursos financieros estén disponibles cuando se necesiten. Para ello, la empresa habrá de asegurar su disponibilidad de liquidez mediante la contratación de pólizas de crédito que garanticen el pago de sus obligaciones.

Por otro lado, en momentos de exceso de liquidez, esta estrategia insta a que la empresa trate de optimizar sus recursos, evitando mantener saldos inactivos en cuentas bancarias, lo que podría generar poca rentabilidad. Este exceso de tesorería se puede invertir en instrumentos financieros que ofrezcan rendimientos, como pueden ser depósitos a plazo, fondos mutuos o incluso inversiones en el mercado de valores.

Ventajas de la tesorería cero

Como cualquier estrategia empresarial, la tesorería cero tiene ventajas que pueden ayudar a mejorar la gestión de los recursos de la empresa.

  1. Mayor eficiencia: La planificación rigurosa permite una gestión más eficiente de los flujos de efectivo. El hecho de que los responsables de la dirección financiera dediquen el tiempo que corresponde a la previsión de la tesorería mejora la gestión de los recursos.
  2. Reducción de costes financieros: Si bien es cierto que mantener una estrategia de tesorería cero requiere asumir mayores costes financieros debido al mantenimiento y uso de instrumentos como pólizas de crédito, la inversión de los excedentes de tesorería suponen un incremento en los ingresos financieros percibidos por la empresa. De esta forma, permite que se reduzcan estos costes a medida que se optimizan los recursos.

Inconvenientes de la tesorería cero

Sin embargo, esta estrategia no está exenta de inconvenientes que también es importante conocer y tener en cuenta.

  1. Necesidad de planificación precisa: Como ya se ha destacado, la tesorería cero requiere de una planificación y gestión cuidadosa de los pagos y cobros de la empresa. Una mala planificación, o la incapacidad de la empresa para acceder a instrumentos financieros que garanticen su acceso a liquidez, pueden suponer la aparición de situaciones de insuficiencia de fondos.
  2. Resistencia bancaria. Algunos bancos prefieren cuentas con saldos más altos. Este hecho se debe a intereses propios de la entidad bancaria o un exceso de riesgo al que la empresa puede estar sometido.
  3. No adecuada para empresas en etapas iniciales. Las empresas en crecimiento pueden necesitar mantener saldos más altos para, por un lado, establecer relaciones bancarias sólidas, y por otro porque pueden estar sujetas a mayor volatilidad debido a su estadio inicial.

En conclusión, la tesorería cero es una estrategia poderosa para empresas consolidadas que buscan optimizar sus recursos y minimizar costes. Su implementación requiere de una planificación precisa y de una solida relación con las entidades financieras que le faciliten el acceso a liquidez en situaciones de falta de tesorería.


Foto de Łukasz Pajzert  
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